Navegando por uno de los blogs de la revista Discover descubro un anuncio de finales de los años cincuenta que dice "El hombre que piensa por sí mismo sabe..." [que sólo Viceroy tiene todo el sabor y un filtro inmejorable].
En los años cincuenta no era extraño ver a niños en la publicidad del tabaco. Otro frente eran los científicos. ¿Qué mejor que un científico como paradigma de hombre informado que sabe lo que le conviene?. Hay una colección de anuncios impagable en el blog de Bioephemera.
Si nos fijamos en la imagen de fondo, la del telescopio, podemos reconocer la cámara Schmidt de 48" del Observatorio de Monte Palomar y al pie de ella a Edwin Hubble, el astrónomo que demostró la expansión del universo midiendo el desplazamiento al rojo de galaxias distantes. En una época sin Photoshop, el corta-pega ya tenía sus seguidores.
A la vista está que Hubble prefería fumar en pipa :-)
Bueno, bueno... ¡qué gracia! Me ha encantado esta historia, realmente graciosa. Hace poco vi la película "Gracias por fumar" y tus comentarios me han recordado lo patético de este tipo de publicidad.